oral

  • Dos lados
    Dos lados Los mantos de colores de los derviches, copiados con propósitos de enseñanza y eventualmente imitados como mera decoración, fueron introducidos en España en la Edad Media, de esta forma: Un rey cristiano gustaba de los desfiles pomposos y también se enorgullecía de su entender filosófico. Pidió a un sufí conocido con el nombre de el-Agarin que le instruyese en el conocimiento.- Te ofreceremos observación y reflexión, pero primero tienes que aprender su significado en toda su extensión - dijo el-Agarin - Ya sabemos cómo prestar nuestra atención pues hemos estudiado bien todos los pasos preliminares hacia el conocimiento, a través de nuestra propia tradición. - Muy bien - dijo el-Agarin - le daremos a Su Majestad una demostración de nuestra enseñanza, durante el desfile de mañana. Se hicieron los preparativos y al día siguiente los derviches del grupo de el-Agarin desfilaron por las estrechas calles de la ciudad andaluza. El…
    Etiquetas: Idries Shah Cuentos
  • La Muerte del Dragón
    La Muerte del Dragón Se cuenta que Susanoo, el dios de las tempestades y del valor, expulsado del cielo por su agresividad sin límites y su zafio comportamiento, se quedó en la tierrra en vez de trasladarse al mar, punto al que había sido destinado.Y para no aburrirse se puso a viajar de un sitio para otro, observando las cosas y estudiando con cierta curiosidad y detenimiento los hombres y mujeres.Cierto día, hacia la puesta del sol, llegó a las márgenes de un río, el Ki concretamente, en cuya ribera vio una alquería que atrajo su atención, por lo que, decidido a pedir hospitalidad por aquella noche, se encaminó resueltamente hacia la entrada.Pero cuando ya se encontraba a escasa distancia de la misma, hirieron sus oídos unas voces lamentables, interrumpidas de vez en cuando por sollozos y suspiros.Susanoo se detuvo perplejo en el portal y echó una rápida ojeada al interior de la casa.…
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  • El árbol de la felicidad
    El árbol de la felicidad Cuentan que hace muchos, muchos años un peregrino tras caminar durante infinitas jornadas bajo el implacable sol de India deseó en su corazón poder descansar a la sombra de un árbol que le diera cobijo. Y así fue que, de pronto, divisó a lo lejos un frondoso árbol solitario en medio de la planicie. Cubierto de sudor y tambaleándose sobre sus fatigados pies se encaminó alegremente hacia el árbol que hacia realidad su deseo. Al fin podré descansar, pensó, mientras se abría paso entre sus tupidas ramas que llegaban hasta el suelo. ¿Qué más podría desear? Tendiéndose sobre la tierra en su refugio vegetal trató de conciliar el sueño, pero el suelo estaba duro y mientras más el peregrino trataba de ignorarlo y descansar, más duro le parecía el suelo sobre el que estaba. - Si al menos tuviera una cama, pensó. Al momento surgió una imponente cama, con impolutas…
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  • Junnaid
    Junnaid El gran maestro sufi, Junnaid, fue consultado cuando se estaba muriendo: - Maestro, por favor, siempre hemos tenido una pregunta en mente pero nunca hemos tenido coraje suficiente para hacértela: ¿ Quién fue tu maestro? Junnaid dijo: - Me resultará muy difícil responder porque he aprendido de casi todos. He aprendido de cada suceso ocurrido en mi vida. Toda la existencia ha sido mi maestra. Para satisfacer vuestra curiosidad os voy a dar tres ejemplos. El primero: tenía mucha sed y me dirigía hacia el río con mi cuenco, mi única posesión. Cuando llegué al río, un perro vino corriendo, saltó al agua y comenzó a beber. Le observé un momento y arrojé el cuenco lejos de mí; me di cuenta de que era inútil. Salté dentro del río y bebí todo lo que quise. Todo mi cuerpo se refrescó. Di las gracias al perro y toqué sus pies con…
  • Valoración
    Valoración - Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerza para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?El maestro, sin mirarlo, le dijo:-Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizás después... - y haciendo una pausa agregó - Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.- Encantado, maestro - titubeó el joven pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas.- Bien - asintió el maestro que se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño de la mano izquierda y se lo dió al muchacho - Toma el caballo que está allí afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque…
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  • El hombre que se arrastraba por el desierto
    El hombre que se arrastraba por el desierto Había una vez un hombre que se arrastraba por el inmenso y candente desierto, a punto de morir de sed, tuvo un último pensamiento: - Dios mío si pudiera tener un poco de agua para no morir En ese preciso momento brotó en las arenas un manantial de agua fresca y cristalina y el hombre bebió hasta saciar su sed. Cuando hubo terminado se dijo: - Dios mio si pudiera tener un poco de sombra... Inmediatamente surgió en la arena un hermoso árbol con una gran copa y allí se reguardó y descansó durante un tiempo. Estaba maravillado por el prodigio. Luego pensó_ - Dios, si pudiera tener algo de comida... Dicho esto, una gran mesa llena de todo tipo de manjares apareció delante de él y comió y comió hasta que que no pudo más. Recuperado, se apoyó en el árbol contemplando la mesa llena de comida y el…
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  • ¿Qué quiere realmente una mujer?
    ¿Qué quiere realmente una mujer? El joven Arturo fue apresado por el monarca del reino vecino mientras cazaba furtivamente en sus bosques; esto era castigado con la pena de muerte, pero el monarca se conmovió por la honestidad y juventud de Arturo y le ofreció la libertad siempre y cuando en el plazo de un año hallara la respuesta a una pregunta difícil, ¿qué quiere realmente una mujer? Esta pregunta dejaría perplejo al hombre más sabio y al joven Arturo le pareció imposible contestarla. Con todo era mejor que morir ahorcado de modo que regresó a su reino y empezó a interrogar a todo el mundo. Interrogó a la reina, a la princesa, a damas, a comerciantes y soldados, a  prostitutas y monjas, al mismo sabio y bufón de la corte, a viajeros y campesinos pero nadie dio una respuesta convincente. Eso sí, todos le aconsejaron que consultara a la vieja bruja del reino, pues…
  • La vaquita
    La vaquita Un maestro de la sabiduría paseaba por un bosque con su fiel discípulo, cuando vio a lo lejos un sitio de apariencia pobre, y decidió hacer una breve visita al lugar.Durante la caminata le comentó al aprendiz sobre la importancia de las visitas, también de conocer personas y las oportunidades de aprendizaje que tenemos de estas experiencias. Llegando al lugar constató la pobreza del sitio, los habitantes, una pareja y tres hijos, la casa de madera, vestidos con ropas sucias y rasgadas, sin calzado.Entonces se aproximó al señor, aparentemente el padre de familia y le preguntó:- En este lugar no existen posibilidades de trabajo ni puntos de comercio tampoco, ¿Cómo hacen usted y su familia para sobrevivir aquí?El hombre le dijo:- Amigo mío, nosotros tenemos una vaquita que nos da varios litros de leche todos los días. Una parte del producto la vendemos o lo cambiamos por otros alimentos en…
    Etiquetas: Cuentos Sabiduría
  • El destino
    El destino Había una vez un hombre muy rico en Estambul que un año decidió monopolizar todo el arroz del mercado. Una vez que los granjeros hubieron terminado su cosecha, envió a sus sirvientes a las puertas de la ciudad. Allí compraron el arroz de los campesinos y lo transportaron a los almacenes que había alquilado su señor. Ni un grano de la cosecha de arroz de aquel año consiguió llegar al mercado. El hombre rico se imaginaba que podría ganar una fortuna con su monopolio.Una vez guardado todo el arroz, nuestro hombre decidió visitar los almacenes. El grano era almacenado de acuerdo con su tipo y calidad. El más refinado se guardaba en una esquina de la última nave. Esta era la mejor variedad: había sido plantada en el mejor suelo y había recibido la cantidad óptima de sol y de agua. Cuando el hombre vio este arroz, cuyos granos eran…
  • El cuento de las arenas
    El cuento de las arenas Un río, desde sus orígenes en lejanas montañas, después de pasar a través de toda clase y trazado de campiñas, al fin alcanzó las arenas del desierto. Del mismo modo que había sorteado todos los otros obstáculos, el río trató de atravesar este último, pero se dio cuenta de que sus aguas desaparecían en las arenas tan pronto llegaba a éstas.Estaba convencido, no obstante, de que su destino era cruzar este desierto y sin embargo, no había manera. Entonces una recóndita voz, que venía desde el desierto mismo le susurró:- El Viento cruza el desierto y así puede hacerlo el río.El río objetó que se estaba estrellando contra las arenas y solamente conseguía ser absorbido, que el viento podía volar y ésa era la razón por la cual podía cruzar el desierto.- Arrojándote con violencia como lo vienes haciendo no lograrás cruzarlo. Desaparecerás o te convertirás en un pantano. Debes…
  • La Tortuga del Pescador Urashima y su visita al fondo del mar
    La Tortuga del Pescador Urashima y su visita al fondo del mar   Urashima vivió hace cientos y cientos de años en unas islas - una de ellas, claro - situadas al oeste del archipiélago japonés. Era el único hijo de un matrimonio de pescadores. Una red y una barquichuela constituían toda su fortuna y patrimonio. Sin embargo, los esposos veían compensada su pobreza con la extraordinaria bondad de su hijo Urashima.Y sucedió que cierto día el muchacho caminaba por una de las calles de la aldea, cuando de pronto observó cómo varios chiquillos maltrataban a una tortuga. De seguir de aquel modo mucho tiempo seguro que acabarían matándola, cosa que Urashima se propuso impedir. Se dirigió a los chicos reprendiéndoles por su mala acción y les quitó la tortuga. Cuando la tuvo en sus manos pensó ponerla en libertad, dirigiéndose para ello a la playa.Una vez allí, la llevó hasta la orilla y la dejó en el mar. Vió como la…
  • Cómo fue obtenido el conocimiento
    Cómo fue obtenido el conocimiento Había una vez un hombre que decidió que necesitaba conocimiento. Partió en su búsqueda, dirigiéndose hacia la casa de un sabio. Al llegar dijo -¡Sufí, eres un hombre sabio! Permíteme poseer una parte de tu conocimiento para que pueda hacerlo crecer y convertirme en una persona de algún valor, pues siento que nada soy.  El Sufí dijo: - Puedo darte conocimiento a cambio de algo que yo necesito. Ve y tráeme una pequeña alfombra, pues debo dársela a alguien, quien así podrá continuar nuestro trabajo sagrado.  Fue así como el hombre partió. Llegó a una tienda de alfombras y dijo al dueño: - Dame una alfombra, una pequeña bastará, pues debo dársela a un Sufí que me dará conocimiento. Él necesita la alfombra para entregársela a alguien que podrá así continuar nuestro trabajo sagrado. El mercader de alfombras dijo: - Estás describiendo tu situación, el trabajo del Sufí y las necesidades…
  • La vasija de barro
    La vasija de barro   Cierto derviche llamado Noorgir - el Tomador de Luz - tenía una vasija de barro que absorbía luz durante el día, incluso la de una vela, y la proyectaba cuando y donde quería. Un erudito le preguntó:- Nosotros no negamos las notables características de tu vasija atrapadora pero ponemos en duda tu capacidad de ver en el corazón de los hombres, si es verdad que puedes percibir el carácter de la gente ¿cómo es que alguien te acaba de vender un melón que no tiene sabor? - ¿Quieres venir conmigo y hacer un experimento? - dijo Noogir.El erudito rehusó, y esparció el rumor de que Nourgir era un charlatán. Pero, después de muchos meses de esta difamación, ambos se encontraron en la corte del rey de la época, y el rey mostró interés en la disputa. El rey dijo:- Ha llegado a mis oídos que este erudito ha desafiado a…
  • Ahangar y el valle del Paraíso
    Ahangar y el valle del Paraíso   Ahangar era un extraordinario forjador de espadas que vivía en uno de los remotos valles de Afganistán. En tiempos de paz construía arados de acero, herraba caballos y sobre todo cantaba.La gente de los valles escuchaba con ilusión las canciones de Ahangar, a quien se conoce con nombres distintos en Asia central. Iban a escuchar sus canciones desde los bosques de nogales gigantes, desde el nevado Hindu Kush, desde Qataghan y Badajshan, desde Janabad y Kunar, desde Herat y Paghman.Sobre todo, iban a escuchar la canción de Ahangar sobre el valle del Paraíso. Esta canción era muy pegadiza y tenía una extraña cadencia y, sobre todo, contaba una historia tan extraordinaria, que la gente creía reconocer el remoto valle del Paraíso del que hablaba. A menudo le pedían que la cantara cuando no le apetecía, y él se negaba. A veces le preguntaban si el valle era real y…
  • La Historia de Mushkil Gusha
    La Historia de Mushkil Gusha Había una vez, a menos de mil millas de aquí, un pobre leñador viudo que vivía con su hija pequeña. Todos los días iba a la montaña a cortar leña para hacer fuego, que traía a casa y ataba en haces.Después de tomar el desayuno caminaba hasta el pueblo más cercano, donde vendía la leña y descansaba un rato antes de regresar. Un día, al volver ya tarde a casa, la niña le dijo:- Padre, a veces desearía tener mejor comida, más cantidad y diferentes clases de cosas para comer.- Muy bien hija mía - dijo el viejo - mañana me levantaré más temprano que de costumbre, me adentraré en la montaña donde hay más leña y traeré una cantidad mucho mayor que la habitual. Llegaré a casa más temprano y así podré atar la leña antes para luego ir al pueblo a venderla; conseguiré de esta forma más dinero y…
  • Conjuro
    Conjuro Una vez un guerrero indígena muy respetado y la hija de una mujer que había sido matrona de la tribu, se enamoraron y habían pensado en casarse, para lo cual tenían el permiso del cacique de la tribu. Pero antes de formalizar el casamiento fueron a ver al brujo, un hombre muy sabio y muy poderoso, que tenía elixires, y conjuros, y hierbas increíbles, para saber si los astros estaban a su favor, si los Dioses los iban a proteger. El brujo, les dijo que ellos eran buenos muchachos, jóvenes y que no había ninguna razón para que los dioses se opongan, pero ellos le dijeron que querían hacer algún conjuro que les diera la formula para ser felices siempre... El brujo les dijo:- Bueno hay un conjuro que podemos hacer, pero no sé si estais dispuestos, porque es bastante trabajoso.- Sí, claro - le dijeron.Entonces el brujo le dijo…
  • Historia de los dos que soñaron
    Historia de los dos que soñaron Cuentan los hombres dignos de fe (pero sólo Alá es omnisciente y poderoso y misericordioso y no duerme), que hubo en El Cairo un hombre poseedor de riquezas, pero tan magnánimo y liberal que todas las perdió menos la casa de su padre, y que se vio forzado a trabajar para ganarse el pan. Trabajó tanto que el sueño lo rindió una noche debajo de una higuera de su jardín y vio en el sueño un hombre empapado que se sacó de la boca una moneda de oro y le dijo: - Tu fortuna está en Persia, en Isfaján; vete a buscarla. A la madrugada siguiente se despertó y emprendió el largo viaje y afrontó los peligros de los desiertos, de las naves, de los piratas, de los idólatras, de los ríos, de las fieras y de los hombres. Llegó al fin a Isfaján, pero en el recinto de esa…
  • Dives
    Dives Los dives son seres muy interesantes que pueden encontrarse en varios países de Oriente. Son seres encantados que no poseen un tamaño o forma específicos, existen con los más diversos disfraces. Pueden aparecer como un hombre o una mujer, o pueden ser enormes, monstruosos como inmensos gigantes, con dientes torcidos y puntiagudos, ojos muy grandes y feroces y pueden tener garras en lugar de manos y pies. Érase una vez en lo alto de una montaña, en el antiguo Irán, que moraba una doncella que fue adoptada por siete dives que la encontraron un día en la floresta cuando cazaban. La llevaron al castillo donde vivían y allí fue criada por una vieja ama dive hasta que cumplió 17 años. Era el día de su décimo séptimo aniversario y estaba tan hermosa como la más adorable princesa de la tierra. Ese día, al asomarse por la ventana, observó que alguien…
    Etiquetas: Arabia
  • El grano de arroz
    El grano de arroz Había una vez un hombre muy rico en Estambul que un año decidió monopolizar todo el arroz del mercado. Una vez que los granjeros hubieron terminado su cosecha, envió a sus sirvientes a las puertas de la ciudad. Allí compraron el arroz de los campesinos y lo transportaron a los almacenes que había alquilado su señor. Ni un grano de la cosecha de arroz de aquel año consiguió llegar al mercado. El hombre rico se imaginaba que podría ganar una fortuna con su monopolio. Una vez guardado todo el arroz, nuestro hombre decidió visitar los almacenes. El grano era almacenado de acuerdo con su tipo y calidad. El más refinado se guardaba en una esquina de la última nave. Esta era la mejor variedad: Había sido plantada en el mejor suelo y había recibido la cantidad óptima de sol y de agua. Cuando el hombre vio este arroz, cuyos granos…
  • Pájaros blancos y pájaros negros
    Pájaros blancos y pájaros negros Los hombres son los unos frente a los otros comparables a muros que están frente a frente. Cada muro está perforado por una multitud de huecos pequeños donde anidan pájaros blancos y pájaros negros. Los pájaros negros son los malos pensamientos y las palabras groseras. Los pájaros blancos son los pensamientos positivos y las palabras amables. Estos a causa de su forma no pueden anidar más que en los huecos de los pájaros similares y ocurre lo mismo con los pájaros negros y su propia forma. Ahora imaginemos dos hombres que se consideran enemigos. Llamémosles Yusuf y Alí.Un día Yusuf, convencido de que Alí quiere hacerle mal se siente lleno de cólera y le envía un mal pensamiento. Al hacer esto Yusuf suelta un pájaro negro, liberando al mismo tiempo el hueco correspondiente. Su pájaro negro vuela hacia Alí y busca un agujero vacío para anidar. Si, de su lado…
    Etiquetas: Ali Yusuf Cuentos Sufismo
  • Inmortal
    Inmortal En un lejano reino, había una vez un rey muy despótico y cruel. El pueblo vivía oprimido por los alguaciles que él designaba y agobiado por los recaudadores de impuestos, que les quitaban las pocas monedas que obtenían a través de sus cosechas y sus trabajos manuales...Una mañana, la última del verano, un grupo de súbditos se reunieron en la sala de audiencias, pidiendo ser recibidos por el rey. - Venimos - le dijeron - por primera y última vez a pediros algo. Queremos ser ejecutados al amanecer. El rey se sorprendió, nunca antes había pasado algo así. De hecho, hacía mucho que el rey no decapitaba a nadie y hasta los verdugos se habían quejado de su falta de trabajo. Por los pasillos se hablaba de que el rey perdía poder. Animado por esta oportunidad, el rey dijo que complacería el pedido, pero allí mismo se armó una batalla…
    Etiquetas: Cuentos
  • Yadir
    Yadir Había una vez, muy lejos de aquí, un niño que para su corta edad, creía yo, tenía gran experiencia en el cuidado de sus ovejas:sus piernas eran delgadas pero fuertes, los pies que llevaba sin calzar estaban endurecidos -sin duda alguna por el trabajo y en su mirada había más luz que la del oro reflejado en las arena del desierto cuando al descender el Sol avisa a los hombres la proximidad de la noche.Yadir se llamaba el niño. Y siempre en el atardecer bajaba de las montañas con sus animales hasta su pequeña casa; la jornada había sido ardua para él: había buscado el pasto para sus ovejas y, en cambio, en su alforja de lana no había sino un poco de pan -el necesario para no sufrir hambre- ni más agua que la esencial para refrescar los labios.Una noche, en una reunión de camelleros Yadir escuchó que el…
  • Una grulla
    Una grulla  Había una vez un joven que vivía solo en una pequeña casa al lado del bosque. Un frio día de invierno oyó un ruido extraño. Se puso a caminar hacia donde venía el sonido, y allí descubrió una grulla con una flecha clavada en una de sus alas. El joven,se la quitó con mucho cuidado y el pájaro, ya libre, voló hacia el cielo y desapareció. El hombre volvió a casa. Su vida era muy pobre. Nadie le visitaba, pero esa noche llamaron a su puerta. - ¿Quién será, a esta hora y con tanta nieve? - pensó él. ¡Qué sorpresa al abrir la puerta y ver a una mujer joven y bonita! La mujer le dijó que no podia encontrar su camino en la nieve, y le pidió descansar en su casa. Se quedó hasta el almanecer, y tambien el día siguiente.  Tan dulce y humilde era la mujer…
  • El Jardin
    El Jardin Había una vez, cuando el arte y la ciencia de la jardinería aún no estaban bien establecidos entre los hombres, un maestro jardinero. Además de conocer las cualidades de las plantas, sus valores nutritivos, medicinales y estéticos, se le había concedido el conocimiento de la hierba de la longevidad y vivió muchos cientos de años.Durante generaciones sucesivas visitó jardines y cultivó lugares en todo el mundo. En un lugar plantó un jardín maravilloso e instruyó a la gente en su cuidado e incluso en la teoría de la jardinería. Pero, al acostumbrarse a ver que algunas plantas crecían y florecían todos los años, pronto olvidaron que las semillas de algunas tenían que ser recogidas; que algunas otras se multiplicaban al cortarlas; que otras necesitaban mayor abundancia de agua; etcétera. El resultado fue que con el tiempo, este jardín se hizo salvaje y la gente empezó a considerar que éste era…
    Etiquetas: Cuentos Maestro
  • Barba Azul
    Barba Azul Érase una vez un hombre que tenía hermosas casas en la ciudad y en el campo, vajilla de oro y plata, muebles forrados en finísimo brocado y carrozas todas doradas. Pero desgraciadamente, este hombre tenía la barba azul; esto le daba un aspecto tan feo y terrible que todas las mujeres y las jóvenes le arrancaban. Una vecina suya, dama distinguida, tenía dos hijas hermosísimas. Él le pidió la mano de una de ellas, dejando a su elección cuál querría darle. Ninguna de las dos quería y se lo pasaban una a la otra, pues no podían resignarse a tener un marido con la barba azul. Pero lo que más les disgustaba era que ya se había casado varias veces y nadie sabia qué había pasado con esas mujeres. Barba Azul, para conocerlas, las llevó con su madre y tres o cuatro de sus mejores amigas, y algunos jóvenes de…
    Etiquetas: Cuentos
  • Cómo fue obtenido el conocimiento
    Cómo fue obtenido el conocimiento  Había una vez un hombre que decidió que necesitaba conocimiento. Partió en su búsqueda, dirigiéndose hacia la casa de un sabio. Al llegar, dijo: - ¡Sufí, eres un hombre sabio! Permíteme poseer una parte de tu conocimiento, para que pueda hacerlo crecer y convertirme en una persona de algún valor, pues siento que nada soy. - Puedo darte conocimiento a cambio de algo que yo necesito - dijo el sufí - Ve y tráeme una pequeña alfombra, pues debo dársela a alguien, quien así podrá continuar nuestro trabajo sagrado. Fue así como el hombre partió. Llegó a una tienda de alfombras y dijo al dueño: - Dame una alfombra, una pequeña bastará, pues debo dársela a un Sufí que me dará conocimiento. Él necesita la alfombra para entregársela a alguien que podrá así continuar nuestro trabajo sagrado. El mercader de alfombras dijo: - Estás describiendo tu situación, el trabajo del…
    Etiquetas: Sufismo
  • Revelando su verdadera naturaleza
    Revelando su verdadera naturaleza Una vez un discípulo que se quejó a su maestro que el no estaba siendo iniciado en las enseñanzas secretas, a pesar de que él había estudiado con mucha fe y trabajado para su maestro durante muchos años. El maestro le dijo: - No es una cuestión de años o de la intensidad de tus estudios. es una cuestión de resultados. - Pero - dijo el discípulo- lo que es visible para ti  en mis defectos  y los medios para corregirlos, es invisible para mi y para los otros discípulos. Sería esencial que solamente tu pudieras diagnosticar mi condición y prescribirla. - El trabajo del maestro es por supuesto eso - dijo el maestro - pero hay oportunidades para los discípulos de observar por lo menos lo equivalente de la condición de alguien, y crearemos una oportunidad para enseñar ( mostrar) esto. Un día no mucho después de esto, el…
  • Buena suerte, mala suerte
    Buena suerte, mala suerte Había una vez un hombre que vivía con su hijo en una pequeña casa del campo. Se dedicaba a trabajar la tierra y tenía un caballo para la labranza y para cargar los productos de la cosecha, era su bien más preciado. Un día el caballo se escapó saltando por encima de las bardas que hacían de cuadra. El vecino que se percató de este hecho corrió a la puerta de nuestro hombre diciéndole: -Tu caballo se escapó, ¿que harás ahora para trabajar el campo sin él? Se te avecina un invierno muy duro, ¡qué mala suerte has tenido! El hombre lo miró y le dijo: -¿Buena suerte o mala suerte? Sólo Allah lo sabe. Pasó algún tiempo y el caballo volvió a su redil con diez caballos salvajes con los que se había unido. El vecino al observar esto, otra vez llamó al hombre y le dijo: -No solo…
    Etiquetas: Cuentos Suerte
  • La caravana
    La caravana Érase una vez un desierto. Un desierto de arenas cambiantes. Dunas rojas por el sol y el calor asfixiante. Un océano de arena que a primera vista parecería muerto, pero que ante unos ojos expertos rebosaba vida.Esta es la historia de una caravana que nunca llegó a su destino.Todo empezó un día...Los camellos se asustaron. Abrieron las aletas de sus narices, nerviosos y atentos. El hombre cubierto por completo, solo dejaba vislumbrar una pequeña rendija para poder observar a su alrededor.El jinete y su montura llegaron al límite de la duna y en el fondo de la siguiente se hallaba la causa de su nerviosismo. Un grupo de gente caminaba acompañada de sus camellos y enseres.Dictan las normas de cortesía que al encontrarse en el desierto el saludo debe de ir acompañado de hospitalidad. Allí mismo plantaron las tiendas ya que la noche se le echaba encima. Era raro no…
  • Lala Mimuna
    Lala Mimuna En tiempos ya lejanos vivió en este país una esclava negra llamada Lala Mimuna, a quien su dueño tenía en gran estima, por los muchos años que llevaba entregada a su trabajo con entera lealtad y sumisión. Cierto día, a resultas de un malentendido, fue acusada de deslealtad y severamente castigada. Pero ella, en lugar de defenderse, soportó en silencio el suplicio. Esa misma noche su dueño tuvo un sueño revelador de su inocencia, por lo que al despertar se dijo para sí: - Muy importante debe ser esta mujer a los ojos de Dios y en gran estima la debe tener para hacerme ver en sueños su inocencia. Voy pues a declararla libre. Asi fue como Lala Mimuna obtuvo la libertad, que aprovechó para dedicar el resto de sus días al servicio y contemplación de Dios, eligiendo como morada una humilde cueva de la costa mediterránea. La gente, admirada…
    Etiquetas: Cuentos Sufismo
  • Del origen del oro
    Del origen del oro Cada día, muy de mañana, envía el Sol a sus hijos, los rayos, a la tierra, con fin de calentarla y hacer de esta manera, posible la vida de animales, plantas y hombres. Así recorren alegremente la faz del planeta hasta el ocaso, momento en que el padre Sol los llama a descansar.Cierta mañana, al llegar a la Tierra, oyeron los rayos como ésta se lamentaba de su suerte en los siguientes términos:  - ¡Ay, cúanto tiempo me dejáis sola. Qué largas se me hacen las noches, a la espera impaciente de vuestro regreso! Los rayos hicieron oídos sordos a sus quejas; pero la Tierra insistía cada mañana en sus lamentos, hasta obtener respuesta de los hijos del Sol: - En verdad que también nosotros te amamos de corazón, por ese hemos decidido quedarnos contigo para siempre. Cuando a la caída de la tarde, el Sol convocó a sus hijos,…
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  • El Tesoro
    El Tesoro Varios hombres se dirigieron a un Maestro que enseñaba y reclamaron su atención, cada uno compitiendo con el otro para hacer su pregunta o su declaración, u obtener una respuesta. Cuando el Maestro logró poner orden en esta multitud, el primer hombre dijo: - He estado buscando durante muchos años  y no he encontrado nada. El segundo hombre dijo: - He encontrado placer en la búsqueda; ¿es éste su propósito? El tercer hombre dijo: - Algunas veces dudo de mí, algunas veces de los Maestros, algunas veces de la Verdad misma. El Maestro respondió: - Puede haber cien preguntas, pero hay una sola respuesta, y ahora os daré la información para todos: "Había una vez un número de personas que se sintieron atraídas al propósito de excavar en busca de un tesoro. Tomaron toda clase de herramientas y fueron al lugar donde estaba enterrado el tesoro y comenzaron a trabajar.…
    Etiquetas: Cuentos Maestro
  • La Princesa del Agua de la Vida
    La Princesa del Agua de la Vida Érase una vez, cuando no había tiempo, en el país de No Lugar, que allí vivía, solitaria en una pequeña cabaña, una pobre muchacha cuyo nombre era Jayda. Caminando por el bosque un día, Jayda vio que una colonia de abejas había abandonado su miel, y decidió recogerla. - La llevaré al mercado, la venderé, y trataré de mejorar mi vida con el dinero que consiga - se dijo a sí misma. Jayda corrió a casa y volvió con un frasco, que llenó con miel. Pero ella no sabía que la causa de su pobreza era un Jinn maléfico, que intentaba por todos los medios evitar qur ella tuviese éxito en algo. El Jinn despertó, ya que algo le dijon que Jayda estaba comenzando a hacer algo útil, y corrio al lugar con la inteción de causar problemas. Tan pronto como vio a Jayda con la miel, el Junn se…
  • Verdadera naturaleza
    Verdadera naturaleza Erase una vez un discípulo que se quejó a su maestro sufí de que no estaba siendo iniciado en las ensañanzas secretas del pueblo del sendero, a pesar de haber estudiado y trabajado fielmente con su maestro durante cierto número de años. El sufí le dijo: - No es un asunto de años o de la intensidad del estudio, es un asunto de resultados. - Pero - dijo el discípulo - lo que puede ser visible para ti respecto a mis limitaciones y los medios de enderezarlas, es invisible para mí y para los otros discípulos. ¿es, por tanto, esencial que tan sólo tú puedas diagnosticar mi condición y hacer la prescripción para ella? -El trabajo del maestro es precisamente ése - dijo el maestro - pero hay oportunidades para que los discípulos obsewrven al menos un equivalente de la condición de alguien, y crearemos una oportunidad para mostrar esto.…
  • Nómadas del Viento
    Nómadas del Viento Érase una vez un desierto. Un desierto de arenas cambiantes. Dunas rojas por el sol y el calor asfixiante. Un océano de arena que a primera vista parecería muerto, pero que ante unos ojos expertos rebosaba vida. Esta es la historia de una caravana que nunca llegó a su destino. Todo empezó un día... Los camellos se asustaron. Abrieron las aletas de sus narices, nerviosos y atentos. El hombre cubierto por completo, solo dejaba vislumbrar una pequeña rendija para poder observar a su alrededor. El jinete y su montura llegaron al límite de la duna y en el fondo de la siguiente se hallaba la causa de su nerviosismo. Un grupo de gente caminaba acompañada de sus camellos y enseres. Dictan las normas de cortesía que al encontrarse en el desierto el saludo debe de ir acompañado de hospitalidad. Allí mismo plantaron las tiendas ya que la noche se le…
    Etiquetas: Cuentos Desierto
  • El Genio
    El Genio En la India, había una familia muy pobre que carecía de todo y pasaban muchas necesidades, mientras que a su vecino no le faltaba de nada y vivía en una casa magnífica rodeada de un esplendoroso jardín. La mujer del hombre pobre era bastante envidiosa y se preguntaba de dónde habría sacado los bienes su vecino, así que decidió espiarle y un día vio que el vecino daba tres palmadas y al instante aparecía un genio que llevaba una enorme espada en la cintura; el vecino le dio todo tipo de órdenes sobre el mantenimiento, limpieza y abastecimiento de la casa y el genio las cumplió de inmediato. La mujer volvió corriendo donde estaba su marido y le contó lo que había visto. - Tienes que pedirle que nos preste el genio, así tendremos de todo como él y dejaremos de pasar penalidades - le dijo entusiasmada.El marido era un…
    Etiquetas: Cuentos Genio Oriente
  • Los Isleños
    Los Isleños Hace mucho tiempo existió cierta tierra lejana, habitada por una comunidad perfecta. Sus componentes no sentían temores como los que nosotros padecemos. Y en vez de incertidumbres y titubeos obraban con propósitos bien definidos y tenían una manera más plena de expresarse. No sufrían las violencias y tensiones que la humanidad actual considera esenciales para su progreso, pero sus vidas eran más completas porque otros elementos de calidad superior sustituían a aquéllos. Su modo de vivir era, pues, algo distinto al nuestro. E incluso podríamos afirmar que nuestras percepciones actuales no son más que un reflejo tosco y lejano de las verdaderas percepciones que dicha comunidad poseía. Aquellas gentes vivían existencias reales, no semi-existencias. Vamos a llamarles el pueblo de El Ar.Tenían un guía, que descubrió que su país se haría inhabitable por un período de veinte mil años. Planeó el éxodo de su pueblo, siendo consciente de que sus…
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  • La Hermosa Sirvienta
    La Hermosa Sirvienta Erase una vez un sultán, dueño de la fe y del mundo. Habiendo salido de caza, se alejó de su palacio y, en su camino, se cruzó con una joven esclava. En un instante él mismo se convirtió en esclavo. Compró a aquella sirvienta y la condujo a su palacio para decorar su dormitorio con aquella belleza. Pero, enseguida, la sirvienta cayó enferma. ¡Siempre pasa lo mismo! Se encuentra la cántara, pero no hay agua. Y cuando se encuentra agua, ¡la cántara está rota! Cuando se encuentra un asno, es imposible encontrar una silla. Cuando por fin se encuentra la silla, el asno ha sido devorado por el lobo. El sultán reunió a todos los médicos y les dijo: - Estoy triste, sólo ella podrá poner remedio a mi pena. Aquel de vosotros que logre curar al alma de mi alma, podrá participar de mis tesoros. Los médicos le respondieron:…
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  • Fátima la Hilandera
    Fátima la Hilandera Una vez, en una ciudad del lejano Occidente, vivía una joven llamada Fátima. Era la hija de un próspero hilandero. Un día, su padre le dijo:- Ven, hija: haremos una travesía, pues tengo negocios que hacer en las islas del mar Mediterráneo. Tal vez tú encuentres a un joven atractivo, de buena posición, que podrías tomar por esposo.Se pusieron en camino y viajaron de isla en isla, el padre haciendo sus negocios mientras Fátima soñaba con el esposo que pronto podría ser suyo. Pero un día, cuando estaban en camino a Creta, se levantó una tormenta y el barco naufragó. Fátima, semiconsciente, fue arrojada a una playa cercana a Alejandría. Su padre había muerto y ella quedó totalmente desamparada.Podía recordar sólo vagamente su vida hasta entonces, ya que la experiencia del naufragio, y el haber estado expuesta a las inclemencias del mar, la habían dejado completamente exhausta.Mientras vagaba por la…
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  • Hatim Tay , el rey que decidió ser generoso
    Hatim Tay , el rey que decidió ser generoso Un derviche humilde y silencioso solía concurrir todas las semanas a las comidas que ofrecía un hombre culto y generoso. Tales reuniones eran conocidas como Asamblea de los Cultos. El derviche jamás intervenía en la conversación. Después de entrar, estrechaba las manos a cada uno de los presentes, se sentaba en un rincón y comía lo que se servía. Terminada la reunión se ponía de pie, decía unas pocas palabras de despedida y agradecimiento y tomaba su camino. Nadie sabía nada de él. No obstante, cuando apareció por primera vez, circularon todo tipo de rumores de que se trataba de un santo y durante un largo tiempo los demás comensales pensaron que debía ser, sin duda, un hombre santo y poseedor de conocimientos y aguardaban con placer el momento en que el derviche les impartiese algo de sabiduría. Incluso algunos se jactaban de que el extraño participara en esas reuniones…
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  • El Monasterio Mágico
    El Monasterio Mágico Un derviche humilde y silencioso solía concurrir todas las semanas a las comidas que ofrecía un hombre culto y generoso. Tales reuniones eran conocidas como Asamblea de los Cultos. El derviche jamás intervenía en la conversación. Después de entrar, estrechaba las manos a cada uno de los presentes, se sentaba en un rincón y comía lo que se servía. Terminada la reunión se ponía de pie, decía unas pocas palabras de despedida y agradecimiento y tomaba su camino. Nadie sabía nada de él. No obstante, cuando apareció por primera vez, circularon todo tipo de rumores de que se trataba de un santo y durante un largo tiempo los demás comensales pensaron que debía ser, sin duda, un hombre santo y poseedor de conocimientos y aguardaban con placer el momento en que el derviche les impartiese algo de sabiduría. Incluso algunos se jactaban de que el extraño participara en esas reuniones…
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  • Wali y la alforja mágica
    Wali y la alforja mágica Erase una vez tres hermanos que vivían en una pequeña aldea, no muy lejos de la ciudad de Herat. El mayor se llamaba Masud, el mediano Hamid y el más pequeño Wali. Sus padres habían muerto durante una epidemia que asoló la región donde vivían y aunque unos vecinos se ofrecieron para cuidarlos, los tres hermanos prefirieron partir en busca de sus propias fortunas.Los vecinos metieron en una bolsa de cuero todo el dinero que pudieron reunir y los despidieron con sus bendiciones para su jornada.Cuando estaban ya muy lejos, pararon al borde de una montaña y se abandonaron al sueño. Durante la noche Masud tuvo un sueño. Soñó que entre estruendosos sonidos, unas voces le hablaban diciendo:- Masud, Masud, cava en la tierra bien profundo debajo de ti y encontrarás oro.Tan pronto como amaneció, Masud corrió a buscar una pala en su equipaje y cavó hasta encontrar monedas de…
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  • El zapatero que se convirtió en astrólogo
    El zapatero que se convirtió en astrólogo Vivía en la ciudad de Isfahan un pobre zapatero llamado Ahmed, que tenía una esposa especialmente codiciosa y ambiciosa. Ésta iba todos los días al hammam y siempre encontraba a alguien allí que la producía celos.Un día espió a una señora que vestía un traje espléndido, joyas en todos los dedos de la mano y perlas en las orejas y a la que atendían muchas personas. Cuando preguntó quién podía ser aquella dama, la contestaron:- La mujer del jefe de los astrólogos.- ¡Ciertamente eso es lo que el desastre de mi Ahmed debe llegar a ser, un astrólogo! -  pensó la mujer del zapatero y corrió a su casa tan rápido como la llevaron sus pies. El zapatero al verla en su casa preguntó:- ¿Por Dios, qué te pasa querida?.- ¡No me hables ni te acerques a mí hasta que seas astrólogo de la corte! - le riñó ella -…
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  • Conocimiento
    Conocimiento Cierto derviche llamado Noorgir - el tomador de luz- tenía una vasija de barro que absorbía luz durante el día, incluso la de una vela, y la proyectaba cuando y donde quería. Un erudito le preguntó: - Nosotros no negamos las notables características de tu vasija atrapadora pero ponemos en duda tu capacidad de ver en el corazón de los hombres, si es verdad que puedes percibir el carácter de la gente ¿cómo es que alguien te acaba de vender un melón que no tiene sabor? Noorgir dijo: - ¿Quieres venir conmigo y hacer un experimento? El erudito rehusó y esparció el rumor de que Nourgir era un charlatán. Pero, después de muchos meses de esta difamación, ambos se encontraron en la corte del rey de la época, y el rey mostrando interés en la disputa, dijo: - Ha llegado a mis oídos que este erudito ha desafiado a este…
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  • Miedo
    Miedo Nasrudin estaba caminando por un camino solitario una noche a la luz de la luna cuando escuchó un ronquido que parecía estar abajo suyo. De repente, le dió miedo y estaba a punto de salir corriendo cuando tropezó con un derviche acostado en una celda que se había excavado para él, en parte subterránea. - ¿Quién eres? - preguntó el sabio. - Soy un derviche y este es mi lugar de contemplación. - Vas a tener que dejarme compartirlo, tu ronquido me asustó demasiado y no puedo seguir adelante esta noche - dijo Nasrudín Toma la otra punta de esta manta - dijo el derviche sin entusiasmo - y acuestate aquí. Por favor, permanece en silencio, porque estoy manteniendo una vigilia. Es una parte de una complicada serie de ejercicios. Mañana tengo que cambiar la rutina y no puedo soportar la interrupción. Nasrudin se durmió por un tiempo. Luego se…
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  • Habitantes
    Habitantes Un anciano acostumbraba a sentarse junto a un pozo, en el camino que se llevaba a la ciudad. Un día, un joven se le acercó y le preguntó: -Yo nunca he venido por estos lugares, ¿cómo son los habitantes de esta ciudad? El anciano le respondió con otra pregunta: - ¿Cómo eran los habitantes de la ciudad de la que vienes? - Egoístas y malvados, por eso me he sentido contento de haber salido de allí. - Así son los habitantes de esta ciudad - le respondió el anciano. Un poco después, otro joven se acercó al anciano y le hizo la misma pregunta: - Estoy llegando a este lugar, ¿cómo son los habitantes de la ciudad? El anciano, de nuevo, le contestó con la misma pregunta: - ¿Cómo eran los habitantes de la ciudad de dónde vienes? - Eran buenos, generosos, hospitalarios, honestos, trabajadores. Tenía tantos amigos que me ha costado…
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  • Abulabás
     Abulabás Entré a casa de mi maestro Abulabás el Oryani en ocasión en que mi alma se sentía hondamente turbada ante el espectáculo de las gentes, a quienes veía rebeldes y empeñadas en contradecir la ley de Dios. Mi maestro me dijo: - Querido mío, ¡preocúpate de Dios!. Salí de su casa y entré a la de mi otro maestro, Abuimrán de Mértola, el cual, al conocer mi estado de ánimo, me dijo: - ¡Preocúpate de tí mismo!. Entonces exclamé: - ¡Oh, señor mío! Perplejo me quedo entre vosotros dos: Abulabás me dice: ¡Preocúpate de Dios!, y tú me dices: ¡Preocúpate de tí mismo!, siendo así que ambos sois dos maestros que me dirigís por el camino de la verdad.. Echóse a llorar Abuimrán, y me dijo: - ¡Ah, querido mío! Lo que te indica Abulabás es la verdad y a ello hay que volver. Lo que sucede es que cada…
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  • Opiniones
     Opiniones Un viejo y un joven viajaban con un asno. Al llegar a la aldea caminando junto al animal, los niños de la escuela rieron al verlos pasar diciendo: - Mira esos tontos, tienen un asno robusto y van caminando, por lo menos el viejo podria montarse en él. Al escuchar a los niños, los hombres pensaron que deberían de seguir el  consejo, pues pronto llegarían a otra población y la gente se volveria a  reir de ellos. Asi pues, el viejo se montó en el burro y el joven caminó  detrás. Entonces encontraron un grupo de gente que los miró y dijo: - ¡Mirad! el hombre viejo montado en el burro y el pobre muchacho caminando. Asi que cambiaron puestos, el hombre viejo camino y el joven montó en el  burro. Entonces otro grupo de  gente se acercó y dijo: - Mira que muchacho mas arrogante, quizas el viejo es…
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  • Genio
    Genio Un hombre se enteró un día de la existencia de un mercader que vendía un genio, que complacía todos los deseos de su amo, reunió todo el dinero de que disponía y se dirigió presuroso al mercado, rogándole al vendedor que se lo vendiera. Este así lo hizo, no sin antes advertirle: - Debes pedirle nuevos deseos continuamente, pues si no lo mantienes ocupado, te cortará la cabeza. - No te preocupes - respondió el comprador - son tantas las cosas que deseo que no tendrá tiempo para descansar. Salió contento del lugar y al poco de caminar, la voz del genio le dijo: - ¿Y bien amo, que deseas? Sorprendido el hombre contesta: - Deseo ser dueño de un enorme palacio. Y en pocos segundos un gran palacio apareció ante él. - ¿Y qué más? - volvió a preguntar el genio al tiempo que el palacio se poblaba de…
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  • Vendedor de flores
    Vendedor de flores Había una vez un vendedor de flores que todos los días las recogía de una montaña cercana, cruzaba el río y las vendía en la ciudad. Cada atardecer,cuando volvía a casa, dejaba caer los pimpollos no vendidos en la corriente de agua. Un día, el río había subido de tal manera que era imposible cruzarlo. Estaba el vendedor en la orilla sin saber qué hacer, cuando apareció una tortuga. La tortuga ofreció llevarlo y tan pronto como el hombre se subió en ella, nadó velozmente, sumergiéndose bajo el agua. En pocos momentos llegaron al Palacio del Dragón, el hogar del Dueño del Agua. La princesa del Palacio saludó cálidamente al vendedor y le agradeció las hermosas flores que recibía todos los días. Lo agasajó con sabrosos banquetes, delicadas músicas y graciosas danzas de peces. Encantado, el vendedor permaneció allí largo tiempo. Finalmente, el deleitado visitante decidió volver a casa. Cuando…
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  • El pozo
    El pozo Una gran caravana viajaba sin encontrar pueblo ni descubrir agua. De repente, encontraron un pozo, pero no tenían cubo. Tomaron una vasija y cuerdas y la hicieron descender a la profundidad del pozo. Cuando intentaron subirla, la cuerda se rompió. Bajaron otra vasija y esta también se rompió. Entonces ataron con cuerdas a gente de la caravana, y los metieron en el pozo. Ninguno volvió. Había entre ellos un hombre razonable que dijo: - Voy a bajar. Casi había llegado al fondo cuando apareció un genio terrorífico y el hombre se dijo: - No saldré ileso, pero es preciso que actúe razonablemente y no pierda la cabeza, para ver lo que va a ocurrirme. - Deja de hablar, eres mi cautivo y sólo te salvarás si me das una respuesta justa, de otro modo no te salvarás - dijo el genio. El hombre respondió: - Habla. - De todos los…
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  • El joven sabio
    El joven sabio Había una vez en la India un hombre cuyo hijo, pese a su juventud, estaba dotado de gran sabiduría. Había adquirido un conocimiento profundo de la astrología, y gracias a esta ciencia había sabido que el rey de los genios tenía una hija de belleza incomparable. Se enamoró de ella perdidamente. Había en otra ciudad, un sabio célebre, que vivía solo y se negaba a tener discípulos, pues deseaba guardarse su ciencia para él mismo. El joven, que había oido decir que el rey de los genios y su hija, el hada, lo frecuentaban, no cejó hasta que su padre lo llevó a casa del sabio, haciéndolo pasar por niño sordomudo que deseaba ponerse a su servicio. A causa de su enfermedad, el sabio no temería ninguna divulgación de sus secretos. Tras haberlo sometido a varias pruebas, para asegurarse de que no podía realmente ni hablar ni oir, el sabio…
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  • Granadas
    Granadas Un discípulo fue a la casa de un médico sufi y le pidió convertirse en aprendiz en el arte de la medicina. - Eres impaciente - dijo el doctor - así que no alcanzarás a observar cosas que necesitas aprender. Pero el joven suplicó y el sufi consintió en aceptarlo. Después de algunos años el joven pensó que podía ejercitar algunas de las habilidades que había aprendido. Un día un hombre estaba caminando hacia la casa y el doctor, observándolo en la distancia, dijo: - Ese hombre está enfermo. Necesita granadas. - Tu has hecho el diagnóstico. Deja que le prescriba, y habré hecho la mitad del trabajo - dijo el estudiante. - Muy bien - dijo el maestro - siempre que recuerdes que la acción también debe ser considerada como ilustración. Tan pronto como el paciente llegó al umbral el estudiante le hizo entrar y dijo: - Usted está enfermo.…
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  • El gran sheik
    El gran sheik Un sultán oyó hablar de un gran sheik, un jeque muy respetado, que vivía en Anatolia y contaba con centenares de miles de fieles. El sultán, asustado por aquella fuerza por la que se sentía amenazado, convocó al sheik en Estambul y le preguntó: - ¿Qué es lo que oigo decir? ¿Que tienes centenares de miles de hombres dispuestos a morir por ti? - Oh no - dijo el sheik - sólo tengo uno y medio. - Entonces, ¿por qué me cuentan que podría sublevar a todo el país? Vamos a verlo. Que todos los hombres se reúnan mañana por la mañana en el prado, fuera de la ciudad. Por todas partes se proclamó que los fieles de sheik tenían que reunirse a la mañana siguiente en el prado, porque allí estaría el sheik en persona. En un alto que dominaba el prado. el Sheik hizo instalar una tienda. Dentro…
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  • Manzanas gigantes
    Manzanas gigantes Un sufi visitó cierta vez a un rey para aconsejarlo sobre cuestiones de estado y los dos se hicieron buenos amigos. Al cabo de unos meses el sufi dijo: - Ahora debo continuar mi marcha, para trabajar en privado entre la gente más modesta de tu reino, en pobreza y a muchas millas de aquí. El rey le instó a que se quedase, pero el sufí le aseguró que tenía que cumplir con su deber. - ¿Cómo permaneceré en contacto contigo? - preguntó el rey. El sufi le entregó una carta y dijo: - Si alguna vez recibes increíbles noticias sobre frutas de tal y tal provincia, abre esta carta. Entonces mi trabajo habrá concluído y a tí te quedará algo por hacer. El sufi viajó a su destino y vivió allí, como un hombre del lugar, llevando a cabo sus funciones de acuerdo con la ciencia derviche. Algunos años…
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  • Un hombre muy desgraciado
    Un hombre muy desgraciado Un hombre muy desgraciado se preguntaba un dia qué habia hecho Dios, justo y bueno, con su parte de felicidad y resolvió que iría a verlo y se la reclamaría. Dicho y hecho se puso en camino. Llegó a un pueblo y pidió hospitalidad en nombre de Dios a una mujer que le dijo que su marido había matado ya a noventa y nueve personas, y el corría el riesgo de ser el numero cien. De todas formas ocultó al viajero en un cobertizo fuera de la casa, tras haberle dado de comer. Una vez vuelto su esposo la mujer le contó lo que habia pasado, pero le suplicó que no matase a aquel viajero que habia partido para reclamar a Dios su parte. El marido lo prometió e hizo que le trajera al viajero a su casa al que trató con generosidad durante tres dias. Después le encargó decirle…
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  • Dos ermitaños
    Dos ermitaños Eran dos ermitaños que vivian cada uno de ellos, en un islote distinto. El ermitaño joven se habia hecho muy célebre y gozaba de gran reputacion, en tanto que el anciano era un desconocido. Un dia, el anciano tomó una barca y se desplazó hasta el islote del afamado ermitaño. Le rindió honores y le pidió instruccion espiritual. El joven le entregó un mantra y le dió las instrucciones necesarias para la repeticion del mismo. Agradecido el anciano volvió a tomar la barca para dirigirse a su islote, mientras su compañero de búsqueda se sentía muy orgulloso por haber sido reclamado espiritualmente. El anciano se sentia muy feliz con el mantra. Era una persona sencilla y de corazón puro. Toda su vida no habia hecho otra cosa que ser un hombre de buenos sentimientos y ahora, ya en su ancianidad, queria hacer alguna práctica metódica. Estaba el joven ermitaño leyendo…
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  • Los sentimientos
    Los sentimientos Erase una vez, una isla donde habitaban todos los sentimientos... la alegría, la tristeza  y muchos más, incluyendo el amor. Un día les fue avisado a sus moradores, que la isla se iba a hundir... Todos los sentimientos se apresuraron a abandonarla. Abordaron sus barcos y se prepararon a partir apresuradamente. Sólo el Amor permaneció en ella,quería estar un rato más con la isla que tanto amaba, antes que desapareciera. Al fin, con el agua al cuello y casi ahogado, el Amor comenzó a pedir ayuda... Se acercó a la Riqueza que pasaba en un lujoso yate y el Amor dijo: - Riqueza, llévame contigo. La Riqueza contestó: - No puedo, hay mucho oro y plata en mi barco, no tengo espacio para ti... Le pidió ayuda a la Vanidad , que también venía pasando: - Vanidad, por favor ayúdame. - Imposible Amor, estas mojado y ensuciarás mi barco nuevo.…
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  • Miedo
    Miedo Nasrudin estaba caminando por un camino solitario una noche a la luz de la luna cuando escuchó un ronquido, en algún lugar, que parecía estar abajo suyo. De repente, le dió miedo y estaba a punto de salir corriendo cuando tropezó con un derviche acostado en una celda que se había excavado para él, en parte subterrána. - ¿Quién eres? - preguntó el sabio. - Soy un derviche, y este es mi lugar de contemplación. - Vas a tener que dejarme compartirlo. Tu ronquido me asustó demasiado y no puedo seguir adelante esta noche. - Toma la otra punta de esta manta - dijo el derviche sin entusiasmo - y acuestate aquí. Por favor, permanece en silencio, porque estoy manteniendo una vigilia. Es una parte de una complicada serie de ejercicios. Mañana tengo que cambiar la rutina y no puedo soportar la interrupción. Nasrudin se durmió por un tiempo. Luego…
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  • El pintor
    El pintor Había una vez, en la antigua China, un extraordinario pintor cuya fama atravesaba todas las fronteras. En las vísperas del año del Gallo, un rico comerciante pensó que le gustaría tener en sus aposentos un cuadro que  representase a un gallo, pintado por este fabuloso artista. Así que se trasladó a la aldea donde vivía el pintor y le ofreció una muy generosa suma de dinero por la tarea. El viejo pintor accedió de inmediato, pero puso como única condición que debía volver un año más tarde a buscar su pintura. El comerciante se amargó un poco. Había soñado con tener el cuadro cuanto antes y disfrutarlo durante el año signado por dicho animal. Pero como la fama del pintor era tan grande, decidió aceptar y volvió a su casa sin chistar. Los meses pasaron lentamente y el comerciante aguardaba que llegase el ansiado momento de ir a buscar su…
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  • La larga travesía
    La larga travesía Existió un viajero que tuvo que hacer una larga travesía, ató su animal a un carro e inició la marcha hacia un largo destino, con un límite fijo de tiempo. Al animal lo llamo Necesidad, al carro Deseo, a una rueda la llamó Placer y a la otra Sufrimiento. Así pues el viajero llevaba su carro a derecha e izquierda, pero siempre hacia su destino. Cuanto más velozmente iba el carro, más rápidamente se movían las ruedas del Placer y el Sufrimiento, conectadas como estaban por el mismo eje y transportando como estaban el carro del Deseo. Como el viaje era muy largo y nuestro viajero se aburría, decidió entonces decorarlo, ornamentarlo con muchas bellezas. Pero cuanto más embelleció el carro del Deseo más pesado se hizo para la Necesidad , de tal manera que en las curvas y en las cuestas, el pobre animal desfallecía no pudiendo arrastrar el…
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  • Un derviche
    Un derviche Un derviche de mente simplona, de una escuela austeramente piadosa, estaba caminando un día por la orilla de un río. Estaba absorto, concentrado en problemas de índole moral y escolásticos, pues ésta era la forma que la enseñanza Sufi había tomado en la comunidad a la que él pertenecía. Equiparaba religión emocional con la búsqueda de la verdad esencial. Repentinamente sus pensamientos fueron interrumpidos por un fuerte grito: alguien estaba repitiendo el llamado derviche. "Esto carece de sentido", se dijo a sí mismo, "ya que está pronunciando mal las sílabas. En lugar de decir ya hu esta diciendo u ya hu." Luego pensó que tenía el deber, como estudiante mas cuidadoso, de corregir a esta desafortunada persona, quien tal vez no había tenido la oportunidad de ser correctamente guiada, y por ende, probablemente, solo estaba haciendo lo mejor que podía para interpretar la idea que yace detrás de los sonidos.…
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  • Preguntas
    Preguntas Bahaudin el-Shah, gran maestro de los derviches Naqshbandi, encontró un día a un compañero en la gran plaza de Bujara. El recién llegado era un errante de los Malamatti. Bahaudin estaba rodeado por sus discípulos. - ¿De dónde vienes? - preguntó al viajero. - No tengo ni idea - dijo el otro, riendo estúpidamente. Algunos de los discípulos de Bahaudin murmuraron su desaprobación por esta falta de respeto. - ¿Adónde vas? - prosiguió Bahaudin. - No sé - gritó el derviche. - ¿Qué es el bien? Para entonces ya se había reunido una gran multitud. - No lo sé. - ¿Qué es el mal? - No tengo ni idea. - ¿Qué es lo correcto? - Todo lo que es bueno para mí. - ¿Qué es lo equivocado? - Todo lo que es malo para mí. Las gentes, agotada su paciencia e irritada por este derviche, lo apartaron. Éste se fue caminando…
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  • Una vez en la India
    Una vez en la India Había una vez en la India un hombre cuyo hijo, pese a su juventud, estaba dotado de gran sabiduría y de un amplio saber.  Había adquirido un conocimiento profundo de la astrología, y gracias a esta ciencia había sabido que el rey de los genios tenía una hija de belleza incomparable. Y se enamoró de ella perdidamente. Había en otra ciudad, un sabio célebre, que vivía solo y se negaba a tener discípulos, pues deseaba guardarse su ciencia para él mismo. El joven, que había oido decir que el rey de los genios y su hija, el hada, lo frecuentaban, no cejó hasta que su padre lo llevó a casa del sabio, haciéndolo pasar por niño sordomudo que deseaba ponerse a su servicio. A causa de su enfermedad, el sabio no temería ninguna divulgación de sus secretos. Tras haberlo sometido a varias pruebas, para asegurarse de que no podía realmente…
  • Un león
    Un león Un león fue capturado y encerrado en una reserva donde, para su sorpresa, se encontró con otros leones que llevaban allí muchos años, algunos incluso toda su vida: habían nacido en cautividad. El recién llegado no tardó en familiarizarse con las actividades de los restantes leones, los cuales se asociaban en distintos grupos. Un grupo era el de los socializantes, otro el del mundo del espectáculo y había un grupo que tenía como objetivo preservar las costumbres, la cultura y la historia de la época en que los leones eran libres. Había grupos religiosos y otros que atraían a los que tenian talento literario o artístico. Había, finalmente, revolucionarios que se dedicaban a conspirar contra sus captores y contra otros grupos revolucionarios. De vez en cuando estallaba una revuelta y un determinado grupo era eliminado o , resultaban muertos los guardianes del campo y reemplazados por otros guardianes. El recien…
  • Khird
    Khird Una vez, hace tiempo, Khidr, maestro de Moisés, dirigió al género humano una advertencia: - En cierta fecha - dijo - todas las aguas del mundo que no hayan sido especialmente guardadas desaparecerán y serán renovadas poe otras diferentes que enloquecerán a los hombres. Sólo un hombre prestó oidos al significado de esta advertencia. Juntó agua y fue a un lugar seguro donde la almacenó y espero a que el agua cambiara sus características. En la fecha indicada los torrentes dejaron de correr, los pozos se secaron, y el hombre que había escuchado, viendo lo que estaba ocurriendo, fue a su refugio y bebió del agua que había guardado. Cuando vio, desde su seguro albergue, que las caídas de agua nuevamente comenzaron a correr, descendió, entremezclándose con los otros hijos de los hombres. Comprobó que estaban pensando y hablando en forma completamente diferente de la anterior; ni siquiera tenían memoria de…